La reducción de exigencias del trabajador ante la grave situación laboral: la movilización en la próxima Huelga General

La situación de actual de los trabajadores ha sido fruto de largos años de políticas. Estas políticas se han presentado en muchas ocasiones, como apunta Castillo, como una organización científica orientada a restar capacidad de resistencia en el trabajo de los asalariados.

Un elemento clave para restar la capacidad de resistencia en el trabajo a los asalariados es el desempleo. Lo que Marx llamaba “ejército industrial de reserva”. Después de más de 100 años de la aparición de este término, sigue siendo un elemento fundamental para explicar la aceptación de determinadas condiciones de empleo por parte de los trabajadores.

Así lo podemos ver en este estudio publicado en El País, donde los trabajadores dispuestos a secundar la huelga son el 30%. Y más llamativo todavía, el 67% de los españoles considera que la huelga general no va a solucionar nada, pudiendo en cambio, empeorar la situación.

Es interesante observar como las políticas laborales y económicas llevadas a cabo durante esta crisis del sistema capitalista ha propiciado por parte del trabajador un escasísima predisposición para la movilización y el ejercicio de la resistencia laboral frente a una mella gravísima del estatus del trabajador.

De esta manera, nos encontramos ante un panorama en el que tenemos 5.000.000 de parados, lo que propicia un miedo ante los trabajadores, que ven como empeoran gravemente sus condiciones y no hacen nada al respecto. Todo lo contrario, se vuelven más sumisos y están dispuestos a aceptar condiciones que la ampliación de la discrecionalidad empresarial ha fomentado: reducciones de jornadas, menores salarios, movilidad geográfica, horas extra no remuneradas y hasta renunciar a todos sus derechos colectivos.

Faltaría hablar del desgaste institucional que están sufriendo (el 61% de los españoles desaprueba la forma en que, en general, los sindicatos están actuando en esta crisis, según El País), propiciado en gran medida por los medios de comunicación más reacios al diálogo social y la acción sindical. No obstante es un tema extenso y mucho más complejo de lo que se piensa. Las dificultades reales de los sindicatos para llegar a muchos trabajadores (teletrabajo, trabajadores de ETT, PYMES donde difícilmente se puede realizar una acción sindical en el centro de trabajo, etc) y la desafección de la sociedad en general, que en muchos casos consideraba la cuestión sindical como algo “a superar” (sin ser conscientes de que cuanto mayor afiliación sindical mejores condiciones de trabajo) son factores que merecen su estudio. Me gustaría en breve hablaros únicamente de la cuestión sindical, no obstante consideraba necesario hacer la aclaración en este breve artículo.

Os dejo el enlace de la noticia:

http://politica.elpais.com/politica/2012/03/24/actualidad/1332610622_845257.html